domingo, 29 de mayo de 2016

Dominguero - Columna San Cadilla Norte - 29 Mayo 2016

¡UNO, UNO, UNO!

Como en el 86

Na na na na na, life is life. Se me pone la piel chinita de recordar esa rolita y esos tiempos.

Hace 30 años, el Monterrey también venía de perder el juego de ida de la Final por un gol de diferencia y remontó en casa para ser campeón por primera vez en el Torneo México 86.

Luis Aguilé todavía no escribía el Himno del Monterrey, entonces, esa rolita de Opus fue la canción que marcó aquella Liguilla.

Es más, para los más chavos, esa canción la pueden escuchar en los videos conmemorativos de aquel título que se encuentran en el YouTube.

Pues hoy, La Pandilla sale por otro campeonato.

Jaibos bravos

Los primeros Rayados campeones venían de perder en el Estadio Tamaulipas contra el Tampico-Madero, donde literalmente el Monterrey supo lo que es amar a Dios en tierra de indios.

"Los tampiqueños son unos indios", dijo el brasileño Reinaldo Güeldini después del trato que recibieron.

Ah, porque si ustedes vieron el video de hace dos semanas cuando algunos aficionados del Tampico invadieron la cancha e impidieron la premiación tras perder la Final de Segunda División con los Potros UAEM, les digo que eso no es nuevo.

No por nada le decían la Jaiba Brava en esos años. Allá tenían su propia ley. Con decirles que vendieron 24 mil boletos para ese partido y hubo sobrecupo porque realmente entraron 32 mil.

Imposible controlar a tanta gente y les aventaron de todo no sólo a los jugadores del Monterrey, también a los árbitros. El Monterrey perdió 2-1 ese juego y la vuelta fue en el Tec.

Un 'Abuelo' último modelo

El jugador de moda esa época era Francisco Javier "Abuelo" Cruz, era el campeón de goleo y la figura de un equipo de jóvenes surgidos de las Fuerzas Básicas, reforzados por extranjeros como Güeldini, Vilson Tadei y "Bahía".

Güeldini metió un gol de penalti y empató el global y así se fueron al tiempo extra.

El Tec estaba repleto, los cartones con dedo índice y todos gritando "¡uno, uno, uno!".

En la prórroga, el "Abuelo" metió el gol de la diferencia, el del título y los Rayados dieron la vuelta olímpica.

Cruz era EL ÍDOLO, era tal su popularidad que se hizo un concurso entre lectores de El Norte y recibió más votos que nadie para ganarse ¡un autoooooo! (léase con voz de Jaime Kurt de Atínale al Precio), un Citation del año.

Pero su verdadero premio fue ser convocado para jugar el Mundial y también se convirtió en el consentido en el Tri.

Estrenan Macro

Se desbordó la locura en la Ciudad, los Tigres ya habían sido campeones, pero la primera vez que un equipo regio festejó en la Macro fueron los Rayados. Unos 30 mil aficionados abarrotaron la plaza.

Desde entonces, la Pandilla volvió a este lugar tres veces más y en el 2009 juntó 15 veces más. Si los Rayados son campeones, otra vez habrá festejo, pero será mañana, eh.

Dos, dos, dos hace 23 años

Hoy es 29 de mayo y como diría "Chuyito Efemérides" un compa aquí del jale, se cumplen 23 años de la Final que perdieron los Rayados contra el Atlante.

Cuando los Potros llegaron al aeropuerto, alguien tuvo la ocurrencia de poner a todo volumen el Himno del Monterrey, ahora sí, el de Luis Aguilé.

No, pos, que se me calienta Luis Miguel Salvador, ahora presi rayado, y mientras firmaba un autógrafo lanza una recta.

"A ver si cuando regresemos con el trofeo tocan el himno de nosotros", dijo.

Y, pues, qué les digo, no sé si se les pusieron su himno, que por cierto no sé ni cómo va, pero de que regresaron con el trofeo, pues eso que ni que. Tuvo voz de profeta mi LuisMi, quien hoy es de los más rayados entre los rayados.

La mejor afición

Aquel 29 de mayo de 1993, también nació el mote de "La Mejor Afición de México" y hasta una placa pusieron en el Tec.

"De frente al Cerro de La Silla. El R. Ayuntamiento de Monterrey expresa su más sincero reconocimiento a La Afición Regiomontana por su ejemplar comportamiento en la Gran Final del Campeonato Mexicano de Futbol de Primera División 1992-1993 que le ha valido el reconocimiento nacional como 'La Mejor Afición de México', así dice la placa.

Y es que ese día, al tiempo que Careca y Tirzo Carpizo lloraban desconsoladamente a moco tendido en una imagen que quedó inmortalizada en la portada de la sección Deportiva, más de 32 mil aficionados le aplaudían al Atlante.

Hasta llenaron la Macro por la noche para "festejar" el subcampeonato. Me acuerdo de mi compadre Juan Ramón Palacios en el escenario echando porras y arengando a la raza.

Pues sirva el recuerdo para conminarlos (como diría un cuate) a que se porten otra vez igual tanto en la victoria como en la derrota. Si La Pandilla es campeón, hay que saber ganar, si no, también hay que saber perder. Besito francés.

Mail: sancadilla@elnorte.com