lunes, 1 de agosto de 2016

Piensa mal - Columna San Cadilla Reforma - 01 Agosto 2016

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Piensa mal

Alguien por ahí me platicó que las condiciones están bien dadas:

1. El primer lugar del Grupo 1 de la Cuarta Fase Eliminatoria de Concacaf rumbo a Rusia 2018 está asegurado para la Selección Nacional.

2. El juego del 6 de septiembre ante Honduras coincide justo con el inicio de las Ligas Europeas, donde todos los futbolistas se matarán para hacerse de un lugar en los onces iniciales de sus respectivos clubes.

3. El último juego del Tri fue el humillante 7-0 que le acomodó Chile en Santa Clara.

Con estos antecedentes, ya es chamba del malpensado ponerse a elucubrar:

¿Cómo ves si no llamo a mis "niños consentidos" para ese juego intrascendente y así evito que sean víctimas del bullying del Estadio Azteca por la paliza ante Chile y les doy más tiempo para que la herida de la Copa América cicatrice solita?

No les voy a decir más, pero por favor, si ustedes van al Coloso de Santa Úrsula al juego del Tri Mayor y se topan con un equipo sin "Europeos", ahí les encargo que se acuerden de su servilleta cuando su compadre les pregunte ¿por qué una Selección B?

Bien escondido

Y a propósito de todo este asunto del Tricolor, debo platicarles que el técnico Juan Carlos Osorio parece no haber superado su primer gran trauma.

Después de todas las balas que le han disparado al técnico tras el humillante 7-0 ante Chile, definitivamente la vida le ha cambiado al entrenador colombiano.

Mientras los futbolistas no dejaron pasar ni dos semanas para publicar sus fotos y exhibir en las redes sociales su enorme felicidad, como el caso de Diego Reyes en Six Flags, el director técnico del Tricolor no ha vuelto a escena, ni siquiera en esa conferencia en la que Guillermo Cantú lo ratificó a ritmo de cantinfleo.

El pasado jueves, Osorio acudió al Estadio Cuauhtémoc al partido de despedida de la Selección Olímpica, pero resultó que me lo resguardaron igual o hasta más que al mismísimo Moreno Valle, gobernador del Estado de Puebla.

Llegó rodeado de seguridad durante su ingreso al palco para evitar cualquier contacto con la prensa y hasta con los aficionados.

Al minuto 80', cuando la gente más clavada estaba en el partido esperando que el Tri Olímpico obrara el milagro frente a Argentina, el técnico emprendió la graciosa huida, dejando en el palco a los directivos Guillermo Cantú, Santiago Baños y Dennis Te Kloese.

Ya pasó mes y medio de la debacle de Santa Clara y después de la conferencia en la que se responsabilizó del 7-0, el técnico no ha vuelto a opinar sobre el asunto o lo que le espera con el Tri, quizás con el pensamiento de que esta vez más que nunca debe de hablar en la cancha.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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