miércoles, 28 de septiembre de 2016

Columna San Cadilla Reforma | 28-09-2016

Los reventadores del 'Jefe'

Dirigir en el Estadio Azul es un suplicio para Tomás Boy, y no sólo por no hallarle a su Máquina.

Y es que Tomás se las está viendo negras con la afición celeste, que ya lo trae entre ceja y oreja por el más mínimo error o paso en falso que pueda cometer.

Resulta que cada que es presentado por el sonido local, a Boy le cae una lluvia de abucheos y mentadas por parte de todo el estadio, a medio tiempo por la afición que se coloca atrás de la banca local, y al final, cuando unos valientes aguantan en su palco unas dos horas después de acabado el partido para entonces "rezarle" el Ave María, y recordarle lo buen entrenador que es.

Aunque si algo hay que reconocerle al "Jefe", es que ese colmillo que se carga no lo ha dejado tronar contra esos aficionados a los que ya tiene bien detectados como sus "reventadores personales", nada más les sonríe, y a veces hasta levanta la mano como partiendo plaza, en forma de agradecimiento.

Genio y figura.

La sombra del 'Bigote'

Dicen que uno nunca debe guardar rencores ni acumular odios o resentimientos gratuitos, porque muchas veces la vida se encarga de ponernos frente a ellos cuando menos lo pensamos.

Como si se tratara de la "Ley de Murphy", por ahí me contaron que el martes pasado al que más le cayó de peso la noticia que corrió como reguero de pólvora desde la noche fue a Michael Arroyo, quien no podía dar crédito a la llegada del argentino Ricardo La Volpe al timón del América.

Hace algunos años, cuando el ecuatoriano militaba en el Atlante, cuenta la leyenda urbana que apenas anunciaron que el "Bigotón" iba a ser el técnico de los azulgrana, más tardó "Micky" en agarrar sus cosas y salir volado en su lujoso auto deportivo que en aparecer en su tierra natal huyendo del entrenador.

Cuentan que tuvo que intervenir el entonces el presidente deportivo del equipo, José Antonio García, para mediar en el conflicto, porque Arroyo estaba convencidísimo de que no iba a hacer química con el veterano estratega, famoso en todo el hemisferio por su poco tratable carácter.

Luego de una laaarga plática, Toño convenció al atacante y este volvió a Cancún, aunque para su fortuna La Volpe no duró mucho con el equipo por un problema de salud y no hubo ni chance de que se agarraran del chongo.

"Miky" tomó un respiro cuando se fue vendido al América, pensó que nunca más iba a toparse con el "Bigotón" en su camino y miren lo que son las cosas, ahora va a tener que apechugar y sacar el profesionalismo a flote para demostrarle a su nuevo técnico que no sólo es un buen relevo, sino que puede ser tomado en cuenta para ser titular en las Águilas.

Que Dios lo ayude.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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