jueves, 29 de septiembre de 2016

Es estructural

Por: Mario Castillejos (29-septiembre-2016)

"Fingimos lo que somos, seamos lo que fingimos".

Pedro Calderón de la Barca


Nadie en la historia ha conseguido nada importante por sí mismo. Los logros de todas las civilizaciones se han conseguido en grupo y no por una sola persona.

El líder es importante, pero sin el equipo no es nada. No importa lo inteligente, talentoso, apasionado o las grandes habilidades que tenga, si quiere conseguir algo, siempre dependerá de alguien y cuanto más grande es lo que quiere conseguir, un mejor equipo tendrá que formar.

Además, si un líder no inspira a los suyos para que funcionen bien, el liderazgo simple y sencillamente no existe.

Con los inconvenientes de la profesión y los riesgos que implica la distancia del cronista, sigo percibiendo que el problema en Rayados está muy lejos de ser coyuntural, como avisé tiempo atrás.

Señores, la pelota no entra por azar. Y la simplona deducción "no le echan ganas", lejos de ser la causa, es un claro y recurrente efecto provocado por una condición: opacidad del modelo de negocio y sus acciones estratégicas.

Pero bajemos un nivel organizacional y centrémonos en la cancha: inmerso en un trance de frustración, Mohamed, al declarar que "no se ensucian la ropa" , "no son intensos" y "no hacen caso a mis indicaciones" (está en privado), evidenció síntomas graves de abdicación.

Pero la pregunta es: entonces, el torneo pasado cuando ganaron 12 partidos, ¿qué pasó? ¿ahí sí le hicieron caso?, ¿ahí sí corrieron y se ensuciaron la ropa?, ¿o tampoco le hicieron caso y resolvieron a base de inspiración los juegos?

Lo que es un hecho es que en el BBVA, Mohamed ha estado al frente en seis competencias oficiales y, de éstas, en las dos Copas MX sucumbió vergonzosamente en la etapa de grupos, luego el papelón fue peor en la Concachampions y, en los tres torneos de liga, no avanzó a Liguilla en el primero , fue líder absoluto y subcampeón en el segundo y, en éste momento, si no gana cuatro de los seis partidos que restan, volverá a no clasificar.

Si no me fallan las cuentas, el saldo acumulado es de un magnífico acierto y cinco tajantes fracasotototes. Y a esto no se le puede llamar "coyuntural", sino "estructural".

Según publicó San Cadilla Norte, Luis Miguel Salvador juntó al grupo para avisar que pase lo que pase, "El Turco" seguirá al frente el próximo año. El mensaje no es más que una amenaza velada que trastoca el profesionalismo de los jugadores.

Y yo pregunto, entre la dirigencia, cuerpo técnico y el plantel, ¿quién confía en quién?

PD. "Un objetivo sin un plan es sólo un deseo" Antoine de Saint Exupery. Insisto, el problema aquí es estructural.

Lo escrito, escrito está.
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