jueves, 15 de septiembre de 2016

Prometes y prometes… - Columna San Cadilla Reforma - 15 Septiembre 2016

Prometes y prometes...

Yo no soy de los que dudan de que el remodelado Estadio Nemesio Diez va a quedar de perlas... Lo que sí dudo es que lo tengan listo para el Centenario del Toluca, en febrero de 2017.

Y es que, independientemente de todo el jolgorio que ha significado para el plantel y la afición la mudanza temporal al Estadio "Chivo" Córdova, todo mundo se sopló varias "promesas de campaña" con respecto a las fechas de entrega de ciertas partes de la obra, mentiras que han hecho peor la espera.

Primero dijeron que el pasto estaría colocado en la primera semana de agosto, y bueno, estamos en septiembre y en vez de pasto ya nos comunicaron que se quedan en el "Chivo" hasta diciembre.

Si algo como el pasto ya provocó un exilio de un torneo, no quiero pensar qué va a pasar cuando se monte el techo y se tenga que terminar la construcción del segundo nivel, de los accesos al estacionamiento y de la cabecera local.

Que no suene a herejía, pero: Que Dios bendiga al Diablo.

Dos problemas...

En el equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México tienen uno de dos problemas: o hay "Ley Mordaza" en Pumas o tienen en el plantel a un "mentiroso, mentiroso".

Resulta que la semana pasada, varios medios se lanzaron a Cancha 2 en día que no había rueda de prensa en busca de una declaración fresca, y después de la práctica se le fueron a un personaje de peso en el vestuario, quien les hizo la seña de que no iba a hablar.

Un aventado (o insolente, como quieran llamarle) le gritó entonces al felino "Si hablas, ¿te pegan en el departamento de prensa?", a lo que el auriazul contestó casi como reflejo "¡no!, me pegan en mi contrato", dejando a todo mundo con cara de "What?"...

¿En Pumas firman para no hablar? Ah, chirrión.

Le cala a todos

La derrota 4-3 que sufrió Cruz Azul ante América el sábado no se quedó en el vestidor celeste y golpeó gacho también a los seres queridos de los jugadores.

Los rostros en la familia de Christian Giménez fueron de una profunda tristeza, porque ellos sí se aventaron la ida del gozo al pozo luego del doblete del "Chaco" para el 3-0 que al medio tiempo tenía a las Águilas en la lona.

Por eso, cuando se consumó la hecatombe celeste, la esposa, hijos y hasta el cuñado del 10 abandonaron el Estadio Azul completamente devastados.

Otro que salió con cara muuuy larga fue Víctor Vázquez, junto con su familia, pues él vivió la tragedia con doble impotencia porque se quedó en la tribuna, ya que aún no supera una lesión en la rodilla derecha.

Mail: san.cadilla@reforma.com
Anuncios