lunes, 17 de octubre de 2016

Los bachecitos de Ferretti



Mario Castillejos (17-octubre-2016)

Al igual que las calles de Monterrey, en las que a diario estamos acostumbramos a lidiar con rutas repletas de pozos, Ricardo Ferretti clasificó el momento de su equipo de la siguiente manera: "Es normal que pueda haber un bachecito, yo no veo nada del otro mundo".

Tampoco es momento para perder la calma, y menos tratándose del jefe del proyecto.

Pero a la problemática que vimos el sábado es imposible disociar lo ocurrido en otros partidos: el 0-0 frente al Atlas, 1-0 contra el debilucho Jaguares, 1-1 con Veracruz, el 0-0 frente al Cruz Azul y el 3-2 en León.

Evidentemente aún prevalece el fundamento de la posesión, pero me he percatado que el protagonismo de Pizarro con la pelota ha disminuido.

De hecho, el argentino ya no es el líder del equipo, ni de la Liga, en toques de balón, pases recibidos y pases completos. Y con esto no quiero acusarlo de baja de juego, porque su efectividad con la pelota sigue estando por arriba del 85 por ciento.

Una vez descartado Pizarro, sólo nos queda resaltar que ahora el equipo tira más pases largos de lo acostumbrado. Y esta infidelidad hacia el culto al pase corto, característica que muchos califican de improductiva, sólo provoca el desvanecimiento del bloque en ataque y defensa.

Señores, por definición, el pase en largo es más previsible que el corto, porque quien defiende tiene más tiempo para leer su trayectoria y cortar. Y si no existe una indiscutible ventaja, la posibilidades de conectar con el compañero se convierten en lotería.

Recordemos que el equipo de Ferretti alcanzó instancias finales, desequilibrando sin jugadores desequilibrantes, avasallando a partir de toques, los posicionamientos, los desmarques y las rotaciones.

Y de estas cuatro acciones (toques, posicionamiento, desmarques y rotación), André-Pierre Gignac y, en medida similar, Sosa están reprobados en tres.

El sólo hecho de perder 13 duelos frente al Necaxa, fallar 7 de 12 pases y no contabilizar algún remate con dirección a portería denota el grado de confusión por el que atraviesa el francés, ¿no cree usted?

Del otro lado de la ciudad, los Rayados se encontraron con la lógica. El equipo de Mohamed volvió a ser implacable con el otro colero del Apertura 2016. La goleada llega en magnífico momento para recargar esperanzas y mejorar los cálculos previo a toparse con Toluca.

La destartalada rodilla de Funes Mori no ha sido impedimento para que con 17 remates a puerta hoy sea el segundo mejor goleador de la liga, con ocho tantos. Aunque mientras no rescaten a Cardona y Sánchez, el cuarteto seguirá disminuido en dueto, donde sólo Pabon nos garantiza ebullición.

PD. "Aprendí que no se puede dar marcha atrás. En realidad, la vida es una calle de sentido único", Agatha Christie.

Lo escrito, escrito está. 
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