lunes, 3 de octubre de 2016

Ni tan bueno ni tan malo



Por: Mario Castillejos (03-octubre-2016)

Dice un proverbio chino que "cuando te inunde la alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine el enojo, no contestes ninguna carta". Y precisamente ésta es la escala de Tigres como del Monterrey a lo largo del Apertura 2016.

¿Pero empieza a perder el aroma del mejor el equipo de Ferretti? Si bien es cierto, dos de los goles recibidos en León tranquilamente se pueden archivar en la carpeta de las torpes pifias, porque al ademán que vertió Nahuel yo no le veo sesgos de insulto.

Quienes quieran de manera simplona borrar de la crónica estos tontos acontecimientos y así minimizar la derrota de los suyos, sólo se estarán alejando de la realidad.

Señores, el partido fue mucho más que tres errores, porque Tigres apenas y dirigió cinco remates hacia la portería de Yarbrough, de los cuales, Gignac apenas y colaboró con uno, siendo éste el penal fallado. Y es aquí cuando el aficionado debe cuestionar a los suyos: ¿qué daño hicieron ligando 358 pases y tirando 25 centros? Sosa aportó un tiro a gol y uno desviado, lo mismo pasó con Aquino y Zelarayán. Aunque quiero agregar la siguiente acotación: con la incorporación de Quiñones al extremo izquierdo, Javier Aquino gratamente me sorprendió jugando de volante.

Pero retomemos la situación: cinco tiros con dirección de gol en León, cero en casa frente al Cruz Azul y tres en Guadalajara contra las Chivas, son datos duros que no concuerdan con la hipótesis "eventualidad". Además, ningún jugador del plantel aparece entre los ocho mejores goleadores, ni entre los primeros 10 en asistencias.

Y si ha esto le agregamos que Guido Pizarro ahora es sexto en pases completos y 12 en porcentaje de pases acertados, mediciones que lideró en los últimos seis torneos, forzosamente tenemos que afirmar que Tigres no está jugando tan bien como muchos suponen. El bochornoso resultado en Panamá con seis jugadores que frecuentemente participan en la Liga MX (Israel, Ayala, Damián, Viniegra, Delort y Luis Quiñones) también es otro indicio de que esto está distanciándose de lo ideal.

Del otro lado de la Ciudad, el reclamo de "no son intensos" y "no se ensucian la ropa" fue permutado por "no fuimos certeros" y "antes el equipo se caracterizaba por hacer goles". Pero qué tal si yo les digo que al finalizar la jornada 12 del torneo pasado Rayados llevaba sólo cinco goles más (23 vs. 18), pero 27 puntos en lugar de 14. De tal forma, ahora sí puedo afirmar que antes no jugaban tan bien ni ahora lo hacen tan mal. ¿No cree usted?

En los últimos cuatro años, los Rayados sólo han ligado presencia en Liguilla una vez, aunque en esa ocasión clasificaron porque Querétaro descendió.

PD. "La inconsistencia es lo único en que los hombres son consistentes". Horace Smith.

Lo escrito, escrito está.
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