jueves, 3 de noviembre de 2016

Columna San Cadilla Norte | 03-11-2016



Una charla

No puedo ni debo empezar una columna el día posterior a una noche verdaderamente mágica sin escribir algo de ella.

Uno está obligado a hacerle sentir al lector que esto es una charla, una plática de bar, de restaurante. Hacerle sentir que no está leyendo, sino conversando de un suceso reciente.

La noche del miércoles 2 de noviembre fue verdaderamente emocionante y distinta a muchas otras en el tema deportivo.

El juego de anoche entre los Indios de Cleveland y los Cachorros de Chicago elevó los ratings de televisión a unas alturas que sólo los Yankees de Nueva York lograron en su época dorada, que fue de 1995 a inicios de este siglo.

Hasta gente de deportes que no gusta del beisbol se ganchó por el morbo de ver campeón a un equipo que no se coronaba desde que Porfirio Díaz era Presidente de México, en 1908.

Si 108 años se le hace una eternidad, qué podemos decir si les digo que tuvieron que pasar 39 mil 466 días para que se volvieran a coronar los Cachorros de Chicago.

¡Ni González Iñárritu!

La noche de anoche fue exacta, medida y justa con los televidentes mexicanos, pues por un lado teníamos este séptimo juego de la Serie Mundial y por el otro la Final de Copa entre los Gallos del Querétaro y las Chivísimas Rayadas del Guadalajara.

Y si digo que la noche mágica del 2 de noviembre fue justa es porque el beisbol comenzó a las 18:06 y pudimos ver 2 horas sólo ese partido.

La Final en Querétaro comenzó a las 20:00 horas y veíamos ambas a como podíamos. Pero llegó el momento más emocionante y con él la justicia divina.

Al mismo tiempo, creo que con un minuto de diferencia, caía el tercer out de la novena baja en Cleveland y pitaba el árbitro el final del juego en Querétaro.

Un juego se iba a extrainnings y el otro se iba a penales a la misma hora, como de película. No era posible que los dos llegaran a su punto más alto de emoción al mismo tiempo. Literal.

Pero de pronto, en Cleveland, suspenden momentáneamente el juego por la lluvia. Lo detuvieron y eso hizo que todos volteáramos a ver los penales con toda la atención debida sin estarnos preocupando por la Serie Mundial.

Chivas y Gallos se enfrascaron. Volpi paró como un capo y Pulido falló como un caco, y Querétaro se coronó campeón.

Ni el director Alejandro González Iñárritu podía haber escrito algo más exacto: cuando Querétaro se abrazaba porque ya era campeón, en Cleveland dejó de llover y 25 segundos después del penal fallado por Pulido, en Ohio reanudaron el juego.

No era posible creer tanta exactitud en ambas Finales. No nos perdimos ni un solo penal. No nos perdimos ni un solo lanzamiento de los extrainnings, lo que hacía pensar a uno que la de anoche fue -deportivamente hablando- una noche mágica en emoción.

Pero faltaba un poco más. En esa décima alta Cubs anotó 2 carreras y sentía que ya era campeón.

Pero no le fue tan fácil. Tenían hombre en segunda y al bat venía Rajai Davis, el Indio que en la octava empató el juego 6-6 con un cuadrangular por todo el jardín izquierdo.

Los Cubs temían una nueva tragedia. Davis pegó de hit y el score se puso 8-7. La emoción no terminaba, esto era una película de Hollywood.

Pero toda movie tiene un final. Roletazo por el short, disparo a primera base y todo se acabó.

En Querétaro un señor que se llama Víctor Manuel Vucetich celebraba un título más a su larga lista y el primero en la historia de este equipo, y a miles de kilómetros de distancia una ciudad y un equipo celebraban que los 108 años sin coronarse habían quedado como una anécdota en sus vidas.

PD: ¡Por favor, Señor, más noches como la de anoche!

El pacto diabólico

La verdad no sé cómo decirlo. Si es un pacto con el chamuco o es el primo gringo de Moni Vidente.

Pero ayer comenzó a aparecer en Twitter un tuit escrito el 4 de noviembre del 2014, o sea, hace dos años exactamente.

"2016 Cubs vs. Indians And then the world will end with the score tied in game seven in extra innings #apocalypse".

Eso lo escribió el tuitero @RaysFanGio hace dos años, cerrando su tuit con "apocalipsis".

Pues la Serie Mundial sí fue entre Cubs e Indios, como dijo; sí se fue a un séptimo juego, como escribió; y sí se fue a extrainnings, como predijo.

Ese tuit fue escrito a las 11:23 del 4 de noviembre del 2014 y a la fecha tenía 48 mil 400 retuits y 35 mil likes.

PD: Ya me dio miedo... ¡el fin del mundo se acerca!

¿Y el fut?

Pues en el Sanca Muppet les dije el martes que Tigres quiere a un ecuatoriano de nombre Juan Carlos, que le dicen "La Hormiga" y que juega de lateral derecho.

Tigres está decidido a traer a un extranjero que sustituya a Israel Jiménez, quien se perderá todo el próximo torneo.

¿Y en Pandilla?, pues ya están buscando delantero centro, un goleador que venga a dar más ataque. También quieren un defensa.

¿Y Antonio? Mohamed pronto verá su futuro. Es falso que ya haya firmado más años. Tiene contrato hasta junio, pero no pasará de ahí.

Resumen de Sanca: ¡Por favor, Señor, más noches como la de anoche!

Mail: sancadilla@elnorte.com
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