martes, 29 de noviembre de 2016

Columna San Cadilla Norte | 29-11-2016



Lo de Pandi

Rapidito porque les tengo la historia real de André-Pierre más abajito. Así es que estas son las novedades de la del Cerro de La Silla.

¿Delantero que ya amarró el Monterrey?... Marco Bueno. Ése ya, palomeen. Ya es Rayado.

¿Laterales izquierdos mexicanos que tienen en cartera?... Adrián Alderete, Carlos Gerardo Rodríguez, Miguel Ponce o Luis Fuentes. Van por uno de esos.

¿Volante en lista en el CASI NULO caso de se vaya Edwin Cardona?... Federico Mancuello.

¿Un rumor falso 100 por ciento?... Walter Kannemann.

¿Y el goleador Edson Puch?... Está en la lista de los que quiere Rayados. No será fácil, pero hay algo que me hace pensar que no está muerto.

Les cuento que quien quiere a toda costa a Puch es José González Ornelas. Es muuuy de su gusto, y si el patrón lo quiere, pues el esfuerzo será mayor.

PD: Por eso no lo descarto. Lo quiere González Ornelas.

No fue hipnotizado

El viernes leyeron en Sanca por primera vez todo el tema entre André-Pierre Gignac y John Milton.

(Si dije "aquí leyeron primero" es porque así fue, pero quien lo comentó vía Face Live primero que todos fue el reportero Lalo Elizondo, de Televisa).

Bueno, la creencia es que el brasileño hipnotizador le aplicó a André el famoso "¡Duermasé!", pero no.

Aquí les tengo la historia exacta de cómo y por qué fue a dar ahí, y lo que le cambió la visión al buen francés.

Me cuenta un amigo de André que un allegado de él (la verdad ignoro quién) le planteó la posibilidad de ir a que lo hipnotizara el buen John, y lo primero que le dijo fue: "Je ne veux pas... je n'ai pas besoin" ("No quiero... no tengo necesidad de eso").

Eso fue antes del juego de ida ante Pumas del miércoles pasado. Cuando regresa el equipo tras el 2-2, al ver que jugó bien, pero que seguía sin anotar, contactó al que le hacía esa invitación y le dijo: "On y va. Achete les tickets". ("Vamos. Compra los boletos").

Me dice quien me narró toda la historia, que incluso en el trayecto el jueves pasado rumbo al Auditorio Río 70, André-Pierre iba con ciertas dudas, como diciendo "¡Naaa, no sé si estoy haciendo bien!".

Al llegar, le presentan a André a Jonh Milton, y que tan pronto oyó el francés la voz del hipnotizador brasileño, ahí cambió todo.

"Ahí se le quitaron las dudas. Le oyó tremendo vocerrón y se dejó llevar, pero aquí viene lo bueno, el meollo de todo esto", me dijo el compa de Gignac, quien fue quien le contó al día siguiente.

"John Milton jamás hipnotizó a André, fue distinto con él", me dijo.

Cuando oye hablar el francés al brasileño le recordó a su amooorsh Sobis (naaa, esto no, es chacoteo mío), bueno, les decía, cuando lo oyó hablar sintió confianza y que se sueeelta a contarle sus broncas personales, sus broncas que traía en la cabeza y no lo dejaban jugar bien y, mucho menos, anotar.

Síganle...

Dos piedras

¿Qué traía en la cabeza que no lo dejaba estar a gusto y tenía que sacarlo con un especialista?

Lo que yo siempre creí que era una leyenda y un #Ocre, era cierto: "¡Aún traía la Final perdida en la Euro, sobre todo que él tuvo el gol del gane y no anotó. Le pesaba mucho, no lo dejaba ser!", me contó el amigo a quien André le narró todo.

La otra era más personal. Aquí en la columna también les conté que había muerto la abuelita de André-Pierre Gignac.

"Le contó a Jonh Milton que no podía superarlo, no sólo la muerte, pues la amaba, sino que no pudo estar ahí en ese momento. Ella, en el lecho de muerte, lo pidió, pero Gignac no podía viajar.

"Pero aquí la particularidad es que él podía pedir viajar a Francia, porque la relación con ella era enorme, pero no quiso solicitarle el permiso a la directiva ya que ni el equipo ni él andan bien, por eso no pidió permiso de viajar", me contó.

John Milton y él se fueron a platicar solos. No lo durmió, no fue como esas escenas que vemos en la tele. Lo que sucedió ahí fue que le hizo una enorme terapia.

No lo durmió porque en verdad André traía dos piedrotas en su mente, en su cabeza que le hacían grandísimo el peso.

Si no lo durmió, ¿entonces qué hizo?, pues lo terapeó, lo escuchó como hora y media y dejó que soltara todo lo que traía encima, todo lo que le pesaba.

"La clave, créeme, fue cuando escuchó la voz en el saludo. Ahí sintió que le podía ayudar y fue cuando le contó sus broncas".

Es otro

Ayer también acudí a mi Juditas Felino Jugador, para saber más detalles del equipo semifinalista y favorito a campeonar.

(Favorito, que quede claro, pero yo dudo que se cumpla).

Bueno, pues me contó que en la comida que organizó en su casa al día siguiente de sus tres goles, mostró André-Pierre una confianza increíble en sí mismo y en el equipo.

"N'hombre, en la comida era otro al que veíamos. Dijo que no tiene duda que serán campeones. Retomó eso que antes tenía. En verdad siente que la confianza volvió a él y repetía que van a ser campeones".

PD: Que ya es aquel Gignac que conocimos al inicio, al menos eso me contó.

Mail: sancadilla@elnorte.com
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