viernes, 25 de noviembre de 2016

Columna San Cadilla Reforma | 25-11-2016



Otro más que pierde el piso...

Rosario Cota puede tener todo el talento del mundo para triunfar en Cruz Azul, pero ahora mismo necesita que alguien le dé un jalón de orejas.

Resulta que después de que La Máquina "logró" su enésimo fracaso al no clasificar a la Liguilla, el canterano cementero, pues digamos que no se puso a llorar por la pena, y, en lugar de ello, se salió a festejar. ¿Festejar qué? Quién sabe.

Apenas habían pasado dos horas después de la derrota de los celestes contra León en la Fecha 17 y "Chayo" ya andaba bien bañadito, cambiadito y con harto perfume para irse de farra, una costumbrita que se le ha dado al menos en los últimos dos partidos del Azul en casa.

Lo peor es que, con total desfachatez, el canterano hasta subió parte de sus fiestas a Instagram.

Mientras a algunos jugadores como Christian Giménez y Jesús Corona les dolió hasta el alma perderse otra Liguilla, Rosario Cota hasta "lo festejó".

El torneo fue tan triste para él, que lo único que recordaremos será cuando retó y se burló de los jugadores de Veracruz después de ganarles.

Pero bueno, hoy en día, dos partidos como titular en el Apertura ya te dan para subirte en un ladrillo.

Ni aquí, ni allá

Parece que a Joffre Guerrón se le va complicando cada vez más el futuro.

Después de ser pretendido por tres equipos de la Liga MX y uno más en Ecuador, al parecer al "Dinamita" se le están escapando las "novias".

Al menos el Emelec ya no está tan convencido de que fichar a Guerrón sea una gran idea. Y no es porque no le vean virtudes, sino porque ya les llegaron con el chisme de lavadero.

Resulta que ya les advirtieron que Guerrón es un tipo difícil en el trato y tienen un carácter "del nabo"... algo difícil de desmentir si recordamos todos los berrinches que le hizo vestido de celeste a Tomás Boy.

El Emelec se dio cuenta a tiempo,. A a ver acá si por estos lares no me agarran a alguien descuidado.

Descaro total

Como México es el País del "no pasa nada" y como los ambulantes han convertido el estacionamiento del Estadio Azteca en un bar, y como las autoridades del inmueble y la Policía se hacen los desentendidos, pues resulta que ahora la venta de alcohol corre a cargo nada menos que de... !menores de edad!

Ayer, en el marco del Clásico, observé a chamaquillos de unos 12 años ofreciendo latas de cerveza, con precios de entre 25 y 30 pesos, bien escondiditas en un maletín. Los chavillos se acercaban a los automovilistas apenas los veían estacionarse y no tardaban ni dos segundos en lanzar la oferta.

Y mientras, las autoridades del Azteca se siguen haciendo de la vista gorda. En su estacionamiento se cometen varias faltas administrativas y delitos partido tras partido, sin que alguien haga absolutamente nada.

Salud.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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