lunes, 19 de diciembre de 2016

Realidad e imaginación



Por: Mario Castillejos (19-diciembre-2016)

Un tiro al poste, una falta tonta, una atajada fuera de lo común, la siempre sospechosa decisión arbitral, ¿quién será el campeón del Apertura 2016?

Para el próximo lunes, los inconformes con el resultado estarán hablando de esas cosas que no han ocurrido, pero fácilmente podrían pasar.

Y también estoy seguro de que entre los seguidores de Tigres y América existieron un par de partidos completamente diferentes.

La gente invariablemente sustenta sus argumentos aconsejada por el corazón, porque el futbol es una palabra que sólo adquiere sentido si te inclinas sentimentalmente por un equipo.

Lo interesante del asunto es que el ganador no necesariamente necesita ser ni más fuerte ni más completo que el perdedor. El veredicto oficial sólo lo dicta el criterio pragmático de más goles y quien los tiene de su lado, en automático adquiere todas y cada una de las virtudes, sin importar que muchas de éstas jamás fueron plasmadas en la cancha.

También reconozcamos que está involucrada la suerte. Aunque el mandato divino diga que quien posee el trofeo fue el mejor.

El mejor ejemplo lo tenemos en el entrenador del nuevo campeón mundial de clubes, Zinedine Zidane, 37 partidos invicto, una Liga, una Champions y el mencionado Mundial, en menos de un año al frente del Real Madrid.

Ahora nadie pude negar que es un entrenador fuera de serie, aunque como bien lo describe José Sámano, destacado analista de El País, "desde que llegó Zidane, los blancos son discontinuos e inhibidos en muchas fases de los partidos. Se tensan y se destensan con facilidad, lo que los lleva a jugar a tirones".

Además, apuntó en su crónica titulada "Evitan la sorpresa del siglo": "No fue un paseíllo y el Real Madrid a punto estuvo de entrar en la historia del futbol japonés. Lo evitó Cristiano con dos goles en la prórroga, periodo al que forzó el meritorio Kashima al campeón de Europa".

Pero al aficionado convencional, que sólo le interesa ver la victoria de los suyos, salta con una ligera facilidad a conclusiones definitivas, basándose en mínima evidencia, suprimiendo la duda, la ambigüedad o hechos incómodos para no arruinar el cuento, como afirma John Carlin.

¿Pero qué virtudes le encontrarán a Zidane cuando le venga una mala racha? En fin, siempre he afirmado que el futbol avisa.

Por lo pronto, entre América y Tigres no veo un favorito, aunque por desgracia mucha gente cree que el resultado ya esta "tamaleado" por los 100 años del América. La gente ya no cree en nada.

Lo más importante de esta Final es que el futbol no salga manchado y que los hechos no sean vencidos por las interpretaciones. ¿No cree usted?

PD. "En un conflicto entre la realidad y la imaginación, vence siempre la imaginación". Émile Coué.

Lo escrito, escrito está.
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