lunes, 9 de enero de 2017

Columna San Cadilla Reforma | 09-01-2017



Le leen la cartilla al 'Pulga'

A Rafael Rubio el "Pulga" ya le llamaron la atención tras formar su nueva barra para apoyar al Cruz Azul, luego de dejar a La Sangre Azul a finales de 2015.

Su barra, que alienta en la parte superior, a un lado de la Cabecera Norte del Azul, no ha tenido aún problemas con nadie, pero las autoridades del inmueble ya le leyeron la cartilla al pedirle, entre otras cosas, ser más selectivo con los integrantes de la porra y que no creciera porque no va a haber espacio para meterla.

Y es que Rubio jaló a una buena cantidad de ex miembros de La Sangre, incluso a aquellos que causaban problemas en diversas plazas, como un barrista al que apodan el "Toro".

Así, la nueva barra luce más fuerte que la misma Sangre Azul, por lo que no me sorprendería que en algún momento incluso ceda su lugar en el estadio, debajo del tablero electrónico.

Sí, es jugador

Santiago Giménez, quien se abre camino en las fuerzas básicas de Cruz Azul, se vio beneficiado del apellido y de entrenar algunas veces con el primer equipo.

Al final del partido entre La Máquina y Necaxa, Santiago y su hermana menor se disponían a bajar a los vestidores para felicitar a su padre, Christian, pero en el acceso a los túneles la seguridad detuvo a varios curiosos que pretendían pasar y el relajo se puso bueno.

Al ver que la cosa no avanzaba, el "Chaquito" se acercó a la reja para decirle al guardia que si lo dejaba bajar; la respuesta fue una pregunta: "¿eres jugador?", y fue ahí que salió todo: "sí, soy Santiago Giménez" y por si hacía falta su hermanita completó, en tono más severo, "...y vamos a ver a mi papá".

El personal de seguridad abrió de inmediato la reja y dejó bajar a los hijos del "Chaco".

Por favor, cuiden al "Chucky"

Ser habilidoso en la Liga MX es un auténtico peligro. Pregúntenle a Hirving Lozano, a quien los defensas del futbol mexicano ya le vieron cara de piñata.

Este fin de semana, Diego Novaretti se dio gusto con el volante de Pachuca. Lo pateó, le escupió e intentó de todo, pero nomás no pudo sacarlo del duelo entre León y los Tuzos. ¿Y el árbitro? Nada...

Diego Alonso ya lo había advertido el torneo pasado, pidiendo que cuidaran más a los jugadores de este tipo porque los cosen a patadas en cada duelo. El mismo Lozano la sufrió dos veces el torneo pasado, una cuando Jonatan Cristaldo estuvo a punto de romperlo con una barrida y, en la Liguilla, Brayan Beckeles, del Necaxa, no se cansó de pegarle hasta que lo sacó de la cancha.

Ojalá un día de estos no haya algo que lamentar.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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