jueves, 12 de enero de 2017

Hay que confiar



Por: Mario Castillejos (12-enero-2017)

Los dueños del futbol mexicano deben aprender a respetar la autonomía y, sobre todo, la dignidad del gremio arbitral.

Entendamos de una vez por todas que al privarlos de este imperativo ético su función jamás será digna.

¿Por qué los árbitros le exigieron al presidente de la comisión correspondiente, Héctor González Iñárritu, el cese de Edgardo Codesal?

Simple, el señor ya era dominado por los caprichos de los amos, mismos que siempre gozan transformando en empleados a la autoridad. Y no le demos más vueltas al asunto porque éste es el punto medular, recordando que a lo largo de cualquier gestión, los presidentes acostumbran a exigir la cabeza de todo involucrado en las decisiones que les perjudican durante un juego.

Para desgracia del señor Codesal, ahora fueron a quienes él exigía imparcialidad los que terminaron matándolo.

Y para quienes afirman que el arbitraje en México es malo, los invito a responder las siguientes preguntas: ¿por qué somos de esos países que extrañamente aportan hasta dos árbitros centrales en un Mundial?

¿Por qué siempre nuestros árbitros reciben altas calificaciones en esos eventos?

¿Por qué César Arturo Ramos Palazuelos aparece en el "ranking" como el 14 mejor silbante del mundo?

Y lo que aún llama más la atención, ¿por qué cada que un árbitro mexicano triunfa internacionalmente nuestros directivos se paran el cuello afirmando que tenemos excelentes silbantes, pero al momento de ponderar su trabajar en nuestra Liga ellos mismos los matan sin miramientos?

Señores dueños del futbol, ¿por qué no, si supuestamente tienen un "pacto de caballeros" donde confabulan en contra de los derechos de los jugadores como el de privar el estatus de "jugador libre", mejor no utilizan el mismo vándalo esquema y se comprometen a jugar todo un año sin acudir a las instancias de la queja arbitral y revisión de sanciones?

Creo que llegó el momento de respetarlos en toda la amplitud de la palabra para que el mismo gremio nos demuestre que tiene la capacidad de conducirse y corregirse de manera autónoma, pero sin las presiones que los amos del dinero ejercen visceralmente poniendo en tela de duda la honradez del gremio. ¿Es mucho pedir?

Sin confianza no se puede tener éxito. Y con esto no esperen que terminen las fallas, los errores, pero, por lo menos, aprendamos a aceptar y a trasmitir que el futbol en su esencia es eso. ¿No cree usted?

PD. "Si uno quiere despertar confianza, debe ser digno de confianza". (Los siete hábitos de las personas altamente efectivas, Stephen Covey).

Lo escrito, escrito está.
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