jueves, 23 de marzo de 2017

Columna San Cadilla Mural | 23-03-2017



Adiós a Puma

Ya les había comentado hace algunos meses que el Atlas no seguirá con Puma. Pues pueden darlo como un hecho... Ah ¡y apunten a Adidas!

Ah, pero la historia de cómo estuvo no se ha contado... y cuenta mucho (ok, me resbalé).

Desde el año pasado a la directiva rojinegra no le gustó que su marca se convirtiera también en patrocinadora de las Chivas.

Peeero todo se agravó cuando se hicieron evidentes las diferencias con la ropa de ambos clubes, archi-mega-acérrimos-rivales de la Ciudad.

Y no es tanto por los diseños, pues ambos tienen lo suyo, sino porque a los Zorros siempre les escasearon los uniformes.

El enojo creció cuando se enteraron que algunos directivos mexicanos de Puma eran fieles seguidores de las Chivas. Aunque esto probablemente nada tenga que ver con la relación comercial, en el Atlas se quejaron de que la marca deportiva le mandaba ropa al Rebaño antes que a ellos.

El acuerdo de Puma con las Chivas se dio apenas el año pasado, tiempo suficiente para que los Rojinegros acumularan quejas y molestias, al grado de romper la relación 12 meses antes de lo estipulado en el contrato.

Lo que más ardió fue que, en los primeros días del patrocinio con el Guadalajara, el Atlas rogaba para que le dieran su ropa de entrenamiento. Mientras al equipo de Matías Almeyda le llegó puntual para su primera jornada de pretemporada en Estados Unidos.

Imagínense cómo están de urgidos de quitarse a Puma de encima que aceptaron firmar con Adidas, aunque no será precisamente un patrocinio, sino más como un proveedor. Pero de eso les cuento luego.

Una cosita más

Las suspensiones de un año que le aplicó la Omisión Disciplinaria a Pablo Aguilar y Enrique Triverio no fueron los únicos trofeos que se llevaron los árbitros tras su revuelta.

A sabiendas de que la FMF tenía poco margen de maniobra por el paro de Jornada 10 de la Liga MX, los silbantes llevaron a la mesa otra exigencia muy particular.

Los señores del pito exigieron que ya no los obligaran a entrenar en Toluca, como lo había impuesto Edgardo Codesal, quien implementó una lista de asistencia que incluía puntos menos para quienes se hicieran la pinta, como en la escuelita.

Como la FMF no podía darse el lujo de perder otra jornada, dobló las manitas y desde la semana pasada los integrantes de la Asociación Mexicana de Árbitros ya pueden entrenar en la Ciudad de México.

A final de cuentas, los de la famosa AMA ya pusieron y tumbaron a Codesal, forzaron un castigo de un año para dos futbolistas y hasta se dieron el lujo de entrenar donde quieren.

No me extrañaría que su siguiente exigencia sea que no les dejen tarea, que no tengan que pedir permiso para ir al baño y que puedan comer su lonche en clase. Digo, así cómo van las cosas...

El efecto Trump

Pues no es broma, Donald Trump ya comenzó a pegarle a esa lucrativa industria sin chimenea que es el futbol.

Anoche, los Rayados acudieron a McAllen a enfrentar al poderoso Río Grande Valley FC, equipo que juega en una liga llamada USL y al que vencieron por 3-0.

El estadio HEB Park texano vistió sus mejores galas para recibir al cuadro norteño, pero finalmente sólo llegaron a la taquilla poco menos de 6 mil aficionados, cuando el recinto -que esperaba agotar entradas- le caben por lo menos 9 mil 700.

¿Qué los ahuyentó? Sí, lo que están pensando.

"Hay muchos paisanos en los alrededores, mucho rayado que quería ver a su equipo, pero el temor a la migra es muy grande. La estimación de asistencia era mayor, pero el miedo a ser deportados es grande. Así se está en este país", comentó en corto uno de los organizadores.

Los números podrían parecer poco significativos, pero es sólo una muestra de lo que se viene del otro lado del Río Bravo. Peligran los partidos moleros a cualquier nivel.

Terrible. Sobre todo para los paisanos que en estos partidos encontraban 90 minutos de distracción, identidad y sabor mexicano ¡Ánimo, paisas!

Mail: san.cadilla@mural.com
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