lunes, 22 de mayo de 2017

Pocos, pero festejan



Una pequeña mancha amarilla en una esquina de la cabecera norte del Estadio Caliente fue la única luz que nunca se apagó en "La Perrera de Tijuana".

Mientras la afición de Xolos se desanimó al tener que despedirse del torneo tras la eliminación a manos de Tigres, unos 150 seguidores felinos no pararon de festejar el pase a la Final en lo alto del estadio.

Custodiados por policías municipales y seguridad privada del estadio, la afición felina regresó de Tijuana con la Final en la bolsa, un boleto del que últimamente Tigres se ha vuelto cliente frecuente.

Aunque eran pocos y el ruido lo puso la afición de Tijuana, el cántico felino fue el que prevaleció hasta después de terminado el partido.

La euforia y la presión se desataron cuando Javier Aquino marcó el 1-0, enfriando a la afición local, y sobre el final del juego Jürgen Damm les regaló otro gol para un lapidario 4-0 global.

Desde la cancha, los jugadores se reunieron para agradecer el apoyo de su fiel afición y seguir reforzando la unión entre la familia tigre.

En Tijuana caía la noche y los aficionados de Tigres no dejaban de cantar y gritar a todo pulmón: "¡Tigres, Tigres, Tigres!".

El regreso a Monterrey será largo, pues por carretera el traslado de Tijuana a Monterrey supera las 25 horas, pero algunos lo hacen con escala en San Nicolás y el pasaje hacia Guadalajara, con el objetivo de ver a los auriazules alcanzar su sexta estrella.
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