martes, 6 de junio de 2017

Columna San Cadilla Reforma | 06-06-2017



Odisea rumbo a Rusia

Vaya domingo de locos que va a tener la Selección Mexicana este 11 de junio, porque apenas suene el silbatazo final de su partido de Eliminatoria Mundialista contra Estados Unidos, sus integrantes tendrán quizá el doble de emociones de las que vivan en la cancha del Estadio Azteca.

Y es que el equipo le tiene que meter mucha, muuucha velocidad, porque en el Aeropuerto de la Ciudad de México ya lo estará esperando el avión sin escalas a Amsterdam, para comenzar el viaje a la Copa Confederaciones.

Diiicen por ahí que con tal de consentir al Tri, el vuelo ya está programado a salir con una hora de retraso respecto a su usual salida.

Eso sí, todos se irán en primera clase para cuidar el tema físico de una plantilla y un staff que, de por sí, irá cansada por los partidos de Eliminatoria.

Como un avión no es suficiente para cargar con toda la expedición, Juan Carlos Osorio, su cuerpo técnico y los futbolistas viajarán en un avión sin paradas a Amsterdam, mientras que la otra parte del Staff sí realizará una escala y alcanzará al equipo cuatro horas después en la ciudad holandesa.

De ahí, todos abordarán un charter a Kazán y ahora sí, luego de todo el trajín, finalmente se concentrarán para el duelo del domingo 18 de junio contra Cristiano Ronaldo y compañía.

Le regresa el internet

Hay un jugador de la Selección Nacional al que particularmente le encaaanta darle rienda suelta a sus redes sociales pero que los últimos días se vio obligado a desaparecer "momentáneamente" y forma abrupta: Diego Reyes.

Si ustedes andan empapados con esto del Instagram se habrán dado cuenta que durante la concentración del Tri previo a los partidos amistosos ante Croacia e Irlanda, el señor Reyes andaba con toda la pila publique y publique, diario y en un montón de ocasiones historias en Instagram, bromeando, riendo y bailando con sus compañeros de Selección.

Todo iba de perlas hasta que Reyes se mandó un partido para llorar ante Croacia. Recordarán que el angelito la regó toda en el segundo gol de los croatas, prueba de que su cabeza no estaba precisamente en el lugar correcto y, por su puesto que no sólo lo reventaron por Instagram, lo mismo pasó por Twitter.

No quiero ser chismoso, pero no me caería de extraño que alguien de jerarquía en el Tri le haya metido un buen jalón de orejas pero Diego luego se pasó sin postear absolutamente nada en los siguientes 7 días, ya incluso pasado el partido ante Irlanda.

Bueno, pues tras este "quitarrisas", Diego volvió al Instagram en un nueva concentración, ya no para partidos amistosos, sino la que podría darle a México un boleto al Mundial de Rusia. Ojalá que ahora sí salga bien concentradito, porque por menos que eso, algunos tantos se quedaron sin ir a una Copa del Mundo.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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