miércoles, 28 de junio de 2017

Columna San Cadilla Reforma | 28-06-2017



Basta de fichitas

Luego de que Cruz Azul agarró a varios refuerzos con algunos problemas extra cancha, La Máquina ahora trajo a un delantero que es un auténtico "pan de Dios".

El chileno Felipe Mora, quien se incorporó ayer a los entrenamientos celestes, es un futbolista que gusta de estar en casa con su familia, y no en la fiesta ¡como otros!.

Y es que todavía me acuerdo de tipos como Teófilo Gutiérrez, Joao Rojas o Joffre Guerrón, que solían armarla más chida en los antros que en los campos...

Me contaron que Mora es un tipo bien portado fuera de la cancha, y que difícilmente se le verá involucrado en algún incidente. De hecho, la despedida del atacante en Santiago de Chile fue una auténtica escena de ternurita, pues no sólo fueron a derramar las de Remi su esposa e hijo, sino que ahí estuvieron sus padres y hasta sus hermanos y primos.

Su pareja María y su hijo Felipe se reunirán pronto con el delantero en México, pero me contaron que para la familia Mora es la oportunidad que habían esperado desde hace mucho, porque hay quienes cuentan que tanto el futbolista como su esposa son personas muy humildes.

Tal vez esto era lo que le hacía falta a Cruz Azul, un tipo que anteponga los intereses deportivos a los económicos, con eso de que sobran jugadores más preocupados por llenarse las bolsas de lana y la agenda de fiestas mientras el club sigue acumulando años sin títulos y torneos sin Liguillas.

Mejor se esperan

Y ya que andamos por los rumbos de La Noria hablando de nuestro nuevo amigo Felipe Mora, cuentan en los recovecos de las oficinas de Cruz Azul que la directiva manejó la llegada del chileno con mucha discreción, sobre todo por aquello de presentar al jugador antes de tiempo.

La administración del cuadro cementero fue muy clara en que hasta que el atacante no pasara por completo los exámenes médicos previos (muy minuciosos por una probable lesión en la rodilla derecha) se iba a hablar de hacer anuncios oficiales y presentaciones.

Esta medida se implementó luego que, en el 2011, el equipo tuviera un sinsabor con el colombiano Wason Rentería, quien se bajó sobre la hora del barco por una complicación pulmonar que arrojaron las pruebas médicas.

El problema en aquella ocasión fue que el equipo ya tenía el templete listo para la presentación del cafetero, el cual, por supuesto, tuvo que desmontar, por así decirlo, luego de que saliera a la luz su verdadera condición de salud.

De hecho, durante todo ese tiempo, Rentería no dudó en posar con la playera celeste, fotos que también están prohibidas a los nuevos prospectos que lleguen para completar su trámite con el equipo de La Noria.

Sin firma no hay fotito, dirían.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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