viernes, 2 de junio de 2017

Perdió la oportunidad



Por: Carlos Bianchezi 'Careca' (02-06-2017)

Todos nos vemos grandes cuando estamos cobijados por las alas del éxito, pero sólo el fracaso nos ofrece la oportunidad de mostrar la verdadera grandeza que cada quien carga consigo.

Podemos decir que hay dos tipos de grandeza: la "selectiva", que considero una farsante, pues siempre está limitada a los triunfos y simplemente desaparece al primer contacto con la adversidad.

La segunda la nombro "real", es única y verdadera, se mantiene intacta en cualquier situación, festeja con humildad sus logros y afronta los fracasos reconociendo sus errores y aplaudiendo los méritos de su oponente.

Creo que nos ha pasado a todos los que hemos tenido la fortuna de vivir del y para el futbol, fracasar en una competencia.

Hemos sentido la gigantesca frustración de ver cómo los grandes sueños se reducen en dolor, pero buscar en el exterior de nosotros mismos o de nuestro vestidor los culpables de nuestros pecados, sean individuales o colectivos, es un ejemplo claro de la grandeza selectiva, la que nos delata y nos vuelve un ser común y corriente.

Con todo mi respeto al francés André-Pierre Gignac, a quien considero un excelente jugador y goleador nato, debo decir que su actitud al término de la Final lo alejó mucho de tener el derecho de ser considerado un grande.

Su "grandeza selectiva" lo traicionó y lo delató. Su actitud no fue digna de la grandeza "real" y debería ser fuertemente castigada por la Liga y por su club.

NADIE ASEGURARÁ EL ÉXITO

Mientras el futbol de estufa sigue cocinando las mezclas de verdades, medias verdades y mentiras, el Draft de la Liga MX, que se llevará a cabo entre el 5 y 8 de junio, pondrá fin a las especulaciones surgidas en esas últimas semanas.

Al parecer ningún nombramiento de un posible refuerzo emociona a los aficionados de Monterrey, y eso que Tigres no fue campeón, de lo contrario sólo Lionel Messi o Neymar podría agradarles.

He escuchado nombres interesantes en el futbol de estufa como Avilés Hurtado, que para mí sería un acertado refuerzo, pero lo que los aficionados de los Rayados parecen estar esperando es la competencia de Gignac, que venga de Europa y sea seleccionado de su país.

Les recuerdo que el último gran ídolo rayado fue el chileno Humberto Suazo, también "Guille" Franco brilló con luz propia y ambos no venían de Europa.

Entiendo la desesperación de los aficionados y su exigencia, pero no hay ningún jugador en el mundo, dentro del alcance económico de nuestros equipos, que traerán la certeza de éxito dentro de sus botines. Eso no existe.

Y para finalizar les hago una pregunta, si Vargas no tiene cabida en Tigres como delantero de área, ¿cómo creen ustedes que se vería vestido de rayado?
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