lunes, 5 de junio de 2017

Y ahora Tigres no traerá bomba



Luego de dos veranos en los que explotaron el mercado nacional con las "bombas" de Ismael Sosa y Jürgen Damm, esta vez los Tigres irán al Draft sin hacer mucho ruido.

La postura del subcampeón del Clausura 2017 será más de acomodar jugadores que tienen pocos minutos en el equipo que buscar reforzarse.

Es así que en las transferencias del miércoles podrían salir del equipo elementos como José Rivas, José Francisco Torres y Jonathan Espericueta, en la mira de Pumas, Necaxa y Santos.

Y aunque ha sonado el interés de Cruz Azul y Xolos por Ismael Sosa y Eduardo Vargas, lo cierto es que a la directiva felino no le ha llegado ninguna oferta y no tiene pensado desprenderse de ningún jugador considerado como titular.

Otro estelar que pudiera ser tentado es el argentino Lucas Zelarayán, que es del gusto de Miguel Herrera, nuevo timonel del América.

La directiva felina suele calentar los veranos al pescar a los peces gordos de los Drafts, como Sosa el año pasado y Damm en el 2015, cuando del mercado europeo llegaron André-Pierre Gignac, Javier Aquino e Ike Uche.

En el 2014, los Tigres también se hicieron de un elemento con nombre, como lo era en su momento el volante uruguayo Egidio Arévalo, caso parecido a lo de Gerardo Lugo en el Draft del 2013.

Y qué decir cuando en el 2010 llegó Damián Álvarez proveniente del Pachuca.

Pero todo indica que este año no habrá necesidad de traer "bombas" o "peces gordos", pues el equipo luce completo en todas sus líneas, además de que aún deben sacarle provecho a Eduardo Vargas, su refuerzo sonado del pasado semestre.
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