martes, 25 de julio de 2017

Columna San Cadilla Reforma | 25-07-2017



Amor eterno

José Luis "Parejita" López no olvida sus raíces universitarias y el domingo vaya que lo demostró.

Minutos antes del inicio del primer juego en el Apertura 2017 de los Pumas ante Pachuca, el ex dueño de la playera 11 auriazul se apareció por la zona baja del Estadio Olímpico Universitario, chambeando para un nuevo proyecto en su carrera que tiene que ver con la comunicación, y no pudo ocultar el sentimiento que lo une al equipo del Pedregal.

Apenas escuchó que se iba a entonar el Himno Deportivo de la UNAM, se puso de pie, levantó el puño y a todo pulmón cantó las estrofas. Una vez que finalizó, se llevó la mano al corazón, visiblemente emocionado al recordar los años en que también estuvo en la cancha defendiendo estos colores y cantaba esta pieza en el círculo central.

Pero no sólo eso, sino que se pudo ver al "Parejita" aprovechar la ocasión para inculcarle este valor universitario a su hijo mayor, quien lo acompañó al cubil felino para gozar y sufrir al lado del equipo en su debut en el naciente Apertura.

Incluso, al medo tiempo el jugador que fue parte del bicampeón de 2004, se lanzó a la parte alta del estadio para convivir con La Rebel, que también reclamó su presencia, porque como dicen por ahí, hay amores que son eternos y la química que siempre hubo entre El "Parejita" y la tribuna es algo que por lo que vimos el domingo, nunca va a cambiar.

Por cierto, desde aquí le mandamos la banda de CANCHA y su "servilleta" un gran saludo a su padre, "Pareja" López, quien se recupera de una operación, esperamos con mucho ánimo verlo pronto de vuelta en las canchas.

Se le olvida todo

Miren que Martín Rodríguez no la debió pasar nada bien cuando el viernes en Tijuana se lesionó de la pierna derecha y por ello tuvo que salir de cambio en el primer partido de Cruz Azul en el Apertura 2017.

La situación dejó con cara de pocos amigos al volante chileno, la cual mantuvo en gran parte del viaje de regreso y hasta que llegó al Aeropuerto de la Ciudad de México.

Pero apenas cruzó el umbral de llegadas de la terminal aérea y el rostro le cambió completamente.

Y ¿cómo no? si recibió la sorpresa de que ahí estaba su novia, Valeska Schulz, esperándolo para plantarle un abrazo gigantesco y un besote como de película.

De sobra está recordarles la belleza que caracteriza a Valeska y que tuvo un efecto inmediato sobre Martín, quien apenas cayó en los brazos de su amada se olvidó de todo, de los pocos medios presentes, de los aficionados que lo reconocieron y le pedían una foto y yo creo que hasta de la lesión...

Mail: san.cadilla@reforma.com
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