lunes, 31 de julio de 2017

Columna San Cadilla Reforma | 31-07-2017



'Piojo' goloso

Nadie mejor que Miguel Herrera aplica ese dicho de "barriga llena, corazón contento".

Y ¿cómo no? claro que después de una victoria y de perder tantas energías dando indicaciones y acomodando a once jugadores dentro de la cancha debe dejar a cualquiera hambriento y con ganas de descansar.

Pues resulta que después de pegarle a Pachuca y dar su conferencia de prensa, Miguel se unió a sus jugadores en una cena que tuvieron ahí en el Estadio Hidalgo, con la desventaja que ellos empezaron a comer en lo que su DT andaba atendiendo a la prensa.

Cuando El "Piojo" llegó a la cena, la mayoría ya había terminado y muchos incluso ya estaban arriba del autobús que los traería a la CDMX.

Por eso, Miguel tuvo que meterle el colmillo a la comida en tiempo récord, llenarse las manos con bolsas de papás y un refresco de dieta, y todavía aguantar las dos horas de camino a casa, darse el lujo de tomarse fotos con los aficionados que lo esperaban.

Al final, como pudo, Miguel subió al autobús, con comida y una victoria en la bolsa.

Meses o semanas

Miren que dar un falso diagnóstico puede hacer mucho la diferencia y si no pregúntenle a Paco Jémez.

El técnico de Cruz Azul no pudo ocultar su preocupación cuando se le cuestionó sobre el estado físico de Julián Velázquez (con problemas en la rodilla izquierda), a lo que de inmediato el español soltó que era necesario contratar a otro central dado que a éste lo perderían entre cuatro y seis meses.

Las declaraciones provocaron más de una sorpresa entre los medios presentes pues por el tiempo, lo mínimo que se podía pensar era una rotura de ligamentos, una de las lesiones más graves en el futbol.

El panorama se vio peor cuando Jémez se mantuvo en que era necesario que la directiva pensara en otra contratación para cubrir el espacio.

Pero la cosa se compuso cuando Jémez se dio cuenta de su metida de pata y dijo que en efecto eran entre cuatro y seis, pero semanas, por una artroscopía, nada que ver con casi un año fuera de las canchas.

Cero pretextos

Hace un año, los buenos resultados que Francisco Palencia tenía en Ciudad Universitaria sirvieron de pretexto para tapar los osotes que desde el principio de su gestión como entrenador hizo el cuadro auriazul fuera de su estadio.

Sin embargo, desde que los resultados en casa son tan malos como los que tiene jugando de visitante, ya se ve un poco lejos el torneo que tuvo Palencia para esquivar las críticas por su sistema de juego, el cual a todas luces no ha mejorado un ápice.

Si en algún momento el entrenador felino pensó que el triunfo sobre Pachuca en el amanecer del Apertura 2017 le permitiría trabajar con tranquilidad durante un rato, creo que se equivocó, pues la tristísima imagen que dejaron los Pumas al ser remontados por Atlas el sábado, han prendido los focos rojos y prácticamente nadie repara ya en la victoria sobre los Tuzos, porque resulta que el rival que viene es el América, en el Estadio Azteca y quien no esté nervioso en CU está mintiendo... y gaaacho.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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