miércoles, 19 de julio de 2017

Va en serio la erradicación del grito



Aunque está en el reglamento desde el 2014, ahora sí la Liga MX buscará erradicar el "Eeehhh puto" en los estadios.

A través de un comunicado, el organismo ratificó que ya se le comunicó a los clubes que el árbitro va a tener la facultad de suspender e incluso desalojar el estadio en caso de que considere de que hay gritos discriminatorios.

"Se buscará promover el respeto, la inclusión y la diversidad en el futbol con el objetivo de erradicar la discriminación, racismo y violencia", establece.

El artículo 63 del Reglamento de Competencia de la Liga MX y al Artículo 62 en Ascenso MX se refieren a la suspensión de partidos por incidentes racistas y discriminatorios y que se encuentra en el reglamento desde la Temporada 2014-2015, por instrucción de la FIFA.

"Por su parte, en específico con el grito 'Eeehhh puto' se aclara que para activar el protocolo se debe determinar si se considera discriminatorio o no, de considerarlo así, el árbitro apoyado por el Comisario, cuenta con la facultad de aplicar lo dispuesto por el reglamento", aclaró la Liga.

El protocolo, según el artículo 63, establece que por reacciones racistas y discriminatorios será por fases, siendo la primera parar el partido.

"Si un Árbitro se percata de alguna conducta racista (o es informado de la misma por un Comisario de Partido) y/o comportamientos discriminatorios como lo son cantos raciales, insultos, gritos, letreros, banderas, etc., y si en su opinión, los comportamientos son sumamente graves e intensos, él/ella aplicará la Regla 5 de las Reglas del Juego y parará el partido.

"Mediante un anuncio por el sonido local se les solicitará a los aficionados que cese el comportamiento inmediatamente", establece la norma.

La segunda fase será suspender el partido entre 5 y 10 minutos.

"Si la conducta racista y/o los comportamientos discriminatorios continúan después de reiniciar el partido, (por ejemplo, si la primera fase no dio resultado), el Árbitro podrá suspender el juego por un periodo razonable (5-10 minutos) y dirigir a los equipos de regreso a sus vestidores. El Comisario, a través de un Cuarto Oficial, ayudará al Árbitro a determinar si la conducta racista cesó como resultado de las medidas seguidas en la primera fase.

"Durante este periodo el Árbitro podrá solicitar de nuevo que se haga un anuncio por el sonido local para que cese inmediatamente la conducta racista y se le advertirá al público que tal comportamiento se procederá a la suspensión del partido", se lee.

La tercera fase es suspensión para el desalojo del estadio.

"Si la conducta racista y/o los comportamientos discriminatorios continúan después de reiniciar el partido (por ejemplo, si la segunda fase no dio resultado), el Árbitro decidirá como último recurso suspender el partido para el desalojo del Estadio. El Comisario de partido, a través del Cuarto Oficial, ayudará al Árbitro a decidir si la conducta racista cesó como resultado de las medidas tomadas en la segunda fase", explicó.

La FIFA ha tenido una guerra declarada contra el grito y durante la Copa Confederaciones amenazó con expulsar a los aficionados que lo hicieran.
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