miércoles, 16 de agosto de 2017

Columna San Cadilla Reforma | 16-08-2017



La 'Playera Comodín'

Los Pumas no quieren darle ni un minuto de ventaja a sus rivales y por eso han implementado una estrategia para evitar que los jugadores que manchan la playera con sangre no puedan reingresar al campo.

Y es que contrario al ritual de poner a un utilero a correr al vestidor por el jersey de repuesto del futbolista maltratado mientras este espera afuera, a los universitarios se les prendió el foco y optaron por tener una playera sin número en la banca para que se la ponga quien la necesite y luego luego estar de nuevo completos en la cancha.

La "Playera Comodín" debutó en el Olímpico Universitario el domingo cuando Luis Fernando Quintana tiñó de rojo su uniforme y entró en acción la prenda con la espalda en blanco para que el defensor continuara en lo que bajaban al vestidor a buscar otra con el 4.

Lo simpático del caso es que Quintana no dio cuenta que no traía puesto su dorsal 4 hasta que uno de sus rivales le avisó y por más que lo buscó a tientas para saber si era una broma de distracción, no lo halló, aunque ya luego se cambió.

Los Pumas salieron tan colmilludos que hasta sus jugadores salen sorprendidos.

De Pumas a la Universiada

Ya que andamos con asuntos defensivos de Pumas, déjenme les platico que Luis Fernando Quintana es uno de los pocos sobrevivientes a la limpia de defensores que ha venido haciendo el cuadro auriazul.

Y es que ahora que se llevará a cabo la Universiada Mundial en Taipei me llevé una sorpresa al enterarme que uno de los "contemporáneos" del actual número 4 felino anda ahora por esos lares. ¿De quién les hablo? se trata nada más y nada menos que de Kevin Quiñones.

Quizá el nombre no les resulte tan familiar a algunos, pero Quiñones debutó con Pumas en 2010 en un partido ante el Atlante, donde curiosamente compartió banca con el actual estratega Juan Francisco Palencia.

Sin embargo, la carrera de Quiñones fue corta con los felinos y quedó fuera de plantel en 2014, del cual, digamos, así como que indiscutible nunca llegó a ser.

A partir de ahí comenzó su periplo buscando la regularidad que nunca encontró con los auriazules, pero las pocas oportunidades en el Máximo Circuito lo relegaron hasta la Segunda División, donde jugó con los equipos Reynosa FC y el Real Cuautitlán.

A pesar de ello, casi como un capricho del destino, ahora el buen Kevin se encuentra del otro lado del mundo representando a México en una justa mundial, que quizá le pueda servir como "revancha" de lo que no pudo lograr en Ciudad Universitaria.

Ojalá que haya éxito para la selección universitaria mexicana y ¿quién sabe? igual y en unas semanas vemos a Quiñones pasearse por el Olímpico Universitario con una medallita... nunca se sabe...

Mail: san.cadilla@reforma.com
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