jueves, 17 de agosto de 2017

Columna San Cadilla Reforma | 17-08-2017



Ya tiene credencial

Ahora que Paco Jémez dio a conocer que su seña obscena no fue a la afición sino a una persona que lo insultó, les puedo decir que ya se ganó su membresía al "Club de los Técnicos Mártires de Cruz Azul".

El español no es el primero que se queja de que hay ciertos personajes, llamados vulgarmente "reventadores", que compran su boleto para el Estadio Azul, eso sí de zona dorada, nada más para insultar y hacer pasar un mal rato al timonel celeste en turno.

Esta historia ya la escuché con estrategas de la talla de Enrique Meza, Guillermo Vázquez y hasta Tomás Boy. No pongo en esta lista a Sergio Bueno porque, pues seamos honestos, al pobre "Checo" no hizo falta reventarlo, él reventó solito.

Lo curioso es que en todos estos casos el entrenador en cuestión tenía números de horror y al final a todos les dieron gas, con o sin reventadores.

No quiero decir con esto que a Paquito le vaya a ir igual, pero bien dicen que: "quien no conoce la historia está condenado a repetirla".

La sorpresa de Ángelo

Son muchos los futbolistas que hoy en día suelen perder el piso por sentirse estrellas antes de tiempo.

Pero si hay un club que gusta de aterrizar a sus jugadores, ese es Pachuca. Lo chido esta vez es que no necesitaron ni siquiera intentarlo con Ángelo Sagal.

Por ahí me enteré de que el nuevo refuerzo de los Tuzos ha caído de perlas en el equipo no sólo por su calidad con el balón, sino por su buena educación, algo que es casi obligatorio para pertenecer al Pachuca.

Sagal es chileno, y con estos buenos modales parece una excepción a la regla si lo comparamos con sus compatriotas de Cruz Azul, Enzo Roco y Martín Rodríguez, que taaanta guerra dan con eso de los modales allá por La Noria.

Parece que hasta para elegir al chileno correcto, en Pachuca andan finos.

Los amigos de Julión

Que Julión Álvarez haya cantado el Himno Nacional en el juego de la NFL del año pasado en el Estadio Azteca seguramente le ha de provocar algún deseo de esconderse bajo las cobijas a quien haya tenido que ver con que eso ocurriera, con todo y que naaadie sospechaba que las cosas se pondrían como se han puesto en los últimos días...

La cosa, pa'l caso, no es lo que ya pasó, sino lo que puede pasar, y por ello también me imagiiino que varios amigos del cantante que se desempeñan o se desempeñaron en el mundo futbolero ya han de haber recibido (o hecho) alguna llamada a sus respectivos abogados.

Entre todos ellos, estoy casi seguro que mi carnalito Cuauhtémoc Blanco, íntimo de Julión, es el meeenos preocupado, porque para él ya es costumbre que lo relacionen a gente y actividades poco honorables, por lo que está cañón que alguien haga que se le pongan de punta los pelos que le quedan.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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