miércoles, 20 de septiembre de 2017

Columna San Cadilla Reforma | 20-09-2017



Bien confundido

Entiendo que el futbol mexicano no es de los principales del mundo y por ello no deben de estar enterados de todo en el extranjero, pero no por ello hay que ser necios.

Les cuento que, el lunes pasado, Paco Jémez, entrenador de Cruz Azul, dio una entrevista a la radiodifusora española Onda Cero y ahí se le preguntó sobre el juego de Copa MX ante el América (el cual se canceló por el temblor).

El entrevistador le dijo en un principio a su paisano "¿Donde jugáis, en el Olímpico?", a lo que el timonel celeste corrigió que no, es "en el Azteca".

Ahí quizás el error se pudo pasar, pero el mismo locutor siguió y en tono afirmativo le dijo "sí, ése es el América de Luis Escurra", a lo que yo me pregunto: ¿quién es ése?

Pero ya para cerrar con broche de oro, el locutor despidió a Jémez y cerró su programa diciendo que era quien dirige al Cruz Azul, el cual enfrentará al América en el "Estadio Olímpico"...

Así, de plano, no se puede.

Un atento padre

Y ya que estamos con La Máquina, me comentan que el "Chaco" Giménez dejó claro que sus hijos son prioridad en su vida cuando el sábado pasado, al terminar el juego entre Cruz Azul y Santos, detuvo sus declaraciones a los medios para platicar con su pequeña hija.

El mediocampista, al inicio, no se dio cuenta de que la menor de sus descendientes estaba en la cancha, hasta que escuchó un bajito "¡Hola!".

De inmediato, el "Chaco" volteó y cambió su tono a uno más infantil para platicar con su hija, dejando en espera a los medios unos instantes.

Esas son prioridades.

El "renegado" Oribe

El contraste está en el América, donde habrá que decir que hay varios jugadores que, después de tantos años en un medio en que firmar un autógrafo o tomarse alguna foto con un fan es parte de la vida diaria, hay otros que nada más no saben vivir con ello.

¿Por qué les digo esto? Bueno pues me contaron que en el América ya no hallan la forma de convencer a Oribe Peralta para que se detenga a dar un autógrafo, tomarse una foto, o hacer el más mínimo esfuerzo por sonreírle a la gente.

Parece que Oribe no se siente cómodo con el hecho de ser "famoso", prueba de ello fue que hace un par de días me dejó colgados a varios niños que lo esperaban a su salida de Coapa.

Dicen que ya todos hablaron con Oribe, pero pues a él nada más no le va eso de andar regando su firma por todos lados.

Mail: san.cadilla@reforma.com
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