jueves, 7 de septiembre de 2017

Negocio de espectáculo



Por: Mario Castillejos | 07-09-2017

¿Hacia dónde va el mundo de las grandes contrataciones?

El mercado de los fichajes se volvió loco. Todo empezó con la conocida operación del París Saint Germain que pagó 222 millones de euros al Barcelona para hacerse de Neymar.

Nunca se había desembolsado ni la mitad por un jugador.

Inmediatamente después, las operaciones siguieron fuera de proporción en dos ocasiones más, porque el PSG también se comprometió a pagar 180 millones por Mbappé y el humillado Barcelona optó por hacer uso del insultante dinero recibido fichando a Dembélé por más de 100 millones de euros.

Pero a días que cerrara el mercado en Europa, una aparente cordura apareció cuando Albert Soler, responsable de deportes profesionales del mismo Barcelona, comunicó que hubiese sido una irresponsabilidad incorporar a Coutinho en los 200 millones de euros que el Liverpool pedía, como si los 100 pagados por Dembéle tuvieran justificante. En fin.

El modelo de mercado en el que tradicionalmente los clubes eran los principales actores, ahora parece que cambió con la llegada de los multimillonarios rusos, chinos y jeques árabes junto a sus grupos inversores.

En un paralelismo, Steve Ballmer, presidente de Microsoft, fue descaradamente mordaz cuando Apple sacó a la venta el iPhone, declarando en el 2007: "un teléfono de 500 dólares a 650... Jajaja". Y hasta hoy, el mundo ha consumido más de 1 billón de iPhones.

En el ámbito del futbol, Florentino Pérez con su modelo "galáctico" (año 2000), también se adelantó a todos, creando un equipo con una visión global, plagada de estrellas internacionales (Zidane, Figo, Ronaldo y cía.), cuando el resto sólo visualizaba no más lejos de su ciudad o su país y, en el más aventurado de los casos, su continente.

Pero a partir de ese día, el "Club Blanco" incrementó sus ingresos de 200 millones de dólares anuales a cerca de los 850.

Quienes vieron que el mundo iba a estar interconectado antes de que sucediera y fundamentaron su modelo de negocio en esa dirección, muy probablemente tomaron una gran tajada del pastel global. Hoy, con estos fichajes exagerados sólo estamos viendo los desesperados esfuerzos para alcanzar a los que antes acertaron con su visión.

Señores, para los clubes de futbol, el mercado es el mundo. Ya no se debe de empezar por el mercado local y después en internacionalizarse. Hoy, independientemente de los alcances, estamos obligados a tener estándares globales, porque de no ser así, la competencia que ya no tiene fronteras, te mata.

PD. Sin duda que el futbol se transformó en un negocio de espectáculo, no de resultados. Los resultados ahora sólo son parte del drama.

Lo escrito, escrito está.
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