jueves, 14 de septiembre de 2017

Tigres sin intensidad



Por: Mario Castillejos | 14-09-2017

¿Tigres intentó ganar dando su 100 por ciento? Definitivamente no.

Y así, las posibilidades de vencer a cualquier rival se disminuyen sin importar la gran calidad de un plantel.

En la actualidad ni Brasil gana meneando la pelota.

Entiendo que perder le puede pasar a cualquiera, por ahí aparece la pifia de un compañero, una equivocación arbitral, un acierto inimaginable del adversario, la suerte, etc. El futbol está lleno de imponderables.

Pero hay una variable que indiscutiblemente no forma parte de las contingencias y que sólo es responsabilidad directa del entrenador: presentar un equipo físicamente intenso.

Señores, ésa es la principal carencia del equipo de Ferretti y no sólo me refiero al partido contra Zacatepec.

Se sienten tan buenos que erróneamente creen que con su sola presencia el futbol va a fluir, los rivales se van a espantar y los aplausos aparecerán en automático.

No dudo que durante los 90 minutos le echas ganas, pero los partidos se ganan durante los entrenamientos. Un equipo juega a como entrena. Aquí no hay que buscarle más explicaciones al asunto, porque si durante los entrenamientos no son intensos, es responsabilidad única y exclusivamente del entrenador. El sábado el equipo se comportará suavizado, flácido, intermitente, entrecortado, esporádico.

Esto no es nuevo y aunque Javier Aquino y Jürgen Damm cubren la poca intensidad de muchos de sus compañeros, cuando éstos dos no están, el resto es vilmente exhibido.

Y todo esto es cuando no tienen la pelota, pero cuando se hacen de ella, el equipo, sin importar si los caros o no tan caros están en la cancha, tratan la pelota como si ésta fuera una auto de colección transitando en un desfile conmemorativo a 30 kilómetros por hora de velocidad, cuando debe circular como si fuera un Fórmula 1.

O dígame usted: ¿qué equipo no te cierra los espacios dando el balón rodadito y al pie?

Cuando conformas un plantel de esta magnitud, no cabe ninguna excusa, aunque existan mil.

Aquí sí cabe la pregunta: ¿Ferretti perdió el hambre de ganar? ¿De exigir? ¿De mejorar día a día? Porque él mejor que nadie sabe que es durante los entrenamientos cuando se tiene que dar todo y no sólo el día del juego.

¿Que no ha tenido suficientes entrenamientos? Podría ser, pero con ellos lleva más de 3 años trabajando.

Un equipo sin intensidad con o sin la pelota es como una piñata sin dulces, llamativa por fuera, pero sin premio por dentro.

Que Zacatepec te gane dos veces seguidas, incluso con los que menos juegan, es sólo un reflejo de que este grupo no está entrenado para competir. ¿Qué le reclaman a los árbitros?

Ricardo, jugadores de Tigres, caminando no le van a ganar a nadie, no son tan buenos.

PD. Aquí no pierde el que lo intenta, si no el que deja de intentarlo.

Lo escrito, escrito está.
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