lunes, 11 de septiembre de 2017

Un apoyo en grande



Los regios ya no sólo llenan estadios, sino que ahora también están siendo ejemplo a nivel nacional.

La afición regia ha despertado su consciencia social hacia los problemas que afectan el País y ha puesto la muestra en este torneo con actitudes dignas de una fanaticada considerada la mejor de México.

Felices quizá por el paso de sus equipos en lo que va de la década, hoy los seguidores de Nuevo León levantan la mano para ayudar a mejorar las circunstancias sociales que fracturan por momentos el avance de la Liga MX.

El primer ejemplo fue de Tigres, quien propuso gracias a la iniciativa de algunos seguidores el erradicar el grito de "¡eeeeh Puuuto!" del Estadio Universitario a cada momento que el portero visitante despajara de meta.

A cambio, de este impulso homofóbico, se logró que se gritara "¡Ehhhh Tiiigres!" y al encontrar resultados positivos desde la Jornada 3 ante Querétaro en adelante, la directiva felina ha remodelado varias escuelas públicas, dando una "manita de tigre" a la educación.

Esta iniciativa contrasta con otros estadios de México, como en el Azteca, en donde se sigue realizando el grito homofóbico a pesar de las multas económicas de parte de FIFA a la FMF en partidos de Selección Nacional.

El siguiente ejemplo fue de la afición de los Rayados, que el sábado en el partido contra Necaxa respetó el minuto de silencio que se pidió por las víctimas del sismo del 7 de septiembre que dejó 2.5 millones de damnificados y 90 muertos contabilizados hasta ayer, principalmente en Oaxaca y Chiapas.

Antes del silbatazo inicial, el sonido local exhortó a guardar un minuto de silencio y los 50 mil aficionados que acudieron al estadio de los Rayados lo hicieron, incluyendo la barra de La Adicción, que anteriormente eran quienes no respetaban este tipo de actos.

Además, en el partido se suscitó una guerra de porras, una vieja y sana tradición de la afición Rayada en el Estadio Tecnológico y que se había perdido en la nueva casa de La Pandilla.

En el Estadio BBVA Bancomer no fue necesario hacer campaña para erradicar el grito de "¡eeeh puuuto!" porque ahí no llegó esa criticada moda.

Y finalmente, ayer la afición, principalmente la de Tigres, motivada por la presencia de Javier Aquino, André- Pierre Gignac y Timothée Kolodziejczak, llevó toneladas de víveres para los damnificados del municipio de San Francisco Ixhuatán, Oaxaca, de donde es originario Aquino.

"El gesto más que mío es la gente, porque yo hice algo porque nos nació de parte de mi novia (Lluvia Carrillo) y mía y la gente se sumó, bienvenida sea la ayuda. Increíble la verdad, quizá no esperábamos tanta respuesta y todo esto le va a llegar a la gente de allá y van a estar muy felices", expresó Aquino.
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