jueves, 19 de octubre de 2017

Columna San Cadilla Mural | 19-10-2017



Clásica derrota

Y lo que se veía venir, ocurrió.

La eliminación de Chivas se hizo oficial ante el odiado rival ¡en un Clásico Nacional!

En lo táctico Matías Almeyda le ganó la partida a Miguel Herrera, el Rebaño dominó a placer durante la mayor parte del partido... pero entonces hizo su aparición la misma película del torneo.

Un error de Rodolfo Cota que da las facilidades y confirma que no vale los 9 millones de dólares que Pachuca pide por él.

La lesión de Carlos Salcido, quien con sus años encima y que ya arranca en segunda sigue siendo lo más confiable que tienen, y la consiguiente entrada de Hedgardo Marín para dar el pase en la jugada del segundo gol americanista. Y se acabó.

Un verdadero replanteamiento tendrá que venir para el próximo torneo porque este cuadro de Chivas se encuentra aburguesado y roncando bajo la sombra de un título, que dentro de poco llegará a su fin.

A varios de ellos les falta hambre y les sobra sed. Ahhh, porque ese es otro asunto. Más de uno trae la fiesta a todo lo que da, pero ya han aprendido que en esta época de teléfonos inteligentes no se pueden tomar decisiones tontas, así que las pachangas son privadas y con derecho de admisión.

Como les he venido contando en la semana, en diciembre habrá varios lockers disponibles en Verde Valle.

La bomba

Parecía que la noche del martes, Hugo Sánchez iba a soltar una bomba atómica que traía guardada desde hace más de dos décadas... pero terminó por aventar un petardo.

"Hugol" se puso intenso en el programa Futbol Picante, cuando los analistas hablaban del desastroso arbitraje de Érick Jair "Penales Locos" Miranda en el Querétaro-Cruz Azul.

El actual director deportivo de los Gallos Blancos, uno que se comió a Joaquín Beltrán, acusó al árbitro de "robo". Ahí se encendió Hugo y cuando Ricardo Peláez le tiró la pregunta directa de si él sabía de algún partido arreglado en el futbol mexicano le respondió que sí.

Se refería a la vuelta de las Semifinales de la temporada 1992-93, cuando Monterrey eliminó al América.

Ese encuentro tuvo como peculiaridad el arbitraje del costarricense Berny Ulloa, quien le anuló 3 goles al América en la vuelta. Los Rayados avanzaron a la Final contra el Atlante -a la postre campeón- con una anotación de Careca, en aparente fuera de lugar, en el juego de ida.

Recuerdo perfectamente la polémica de esa época; tras varios errores arbitrales, los equipos no se ponían de acuerdo con la Comisión de Árbitros y pidieron un arbitraje internacional para los partidos importantes de la Liguilla; por eso llegó Ulloa, con la etiqueta de mundialista de México 86.

La verdad es que el tico se hizo chiquito y se volvió loco, pues como le habían sugerido no beneficiar al América para evitar suspicacias ¡pos se siguió de largo!

En ese entonces, Hugo declaró que él se encargaba de que Ulloa no volviera a pisar suelo mexicano, aunque quién sabe si el tico haya regresado alguna vez de vacaciones.

Ayer, Ulloa declaró que Hugo sólo decía estupideces y que su trabajo había sido honesto, aunque lo cierto es que se recuerda por malo.

Lo que está claro es que Hugo todavía trae clavada una espinota.

Decepción

La directiva del Atlas anda muy encabritada con Fidel Martínez.

Ya les había dicho que al delantero ecuatoriano le vale dos cacahuates si es titular o no: lo que le importa es andar en su auto de lujo a todo lo que da y sus salidas de fin de semana.

La actitud que mostró "Alegría" en la derrota del martes frente al Morelia dejó mucho que desear, tanto que lo sacaron al medio tiempo.

Fidel tiene molestos a muchos rojinegros y no sólo aficionados, sino a gente del club, al grado de que el consejo para los juveniles es que eviten su compañía porque, sin importar cómo vaya el equipo, tiene bien establecidas sus escapadas nocturnas.

Otro que tendrá que buscar nuevos aires.

Mail: san.cadilla@mural.com
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