martes, 3 de octubre de 2017

Columna San Cadilla Norte | 03-10-2017



Pumas de la UNAM

La guerra de las aficiones en este País no es necesariamente la realidad de nuestro futbol.

Leemos cada pleito entre seguidores de Chivas, América, Tigres, Rayados, Atlas, Cruz Azul. Es una guerra de tribuna que chafea el real futbol.

En discusiones en vivo, charlas, peñas y en redes sociales el tema del futbol propicia que, invariablemente, saques tu afición a un equipo.

Es muy complicado que puedas discutir con un aficionado de otro equipo sin que la tendencia, ligeramente al menos, se pandee hacia sus colores de origen o simpatía.

Cuando eres aficionado a un equipo y escuchas o lees a un periodista crees que éste lo está diciendo o escribiendo como aficionado, y aunque sí los hay, otras veces no es así.

Esto lo escribo por lo que está sucediendo en la actualidad con los Pumas de la UNAM, un equipo históricamente importante, fuerte y poderoso, que ha dejado pasajes enormes en nuestro futbol, pero que tiene años y años viniendo a menos.

Pumas ya no es más un equipo al que se le tenga temor en la cancha.

La afición de Pumas creerá que escribo esto porque soy de Monterrey. Es a lo que iba en el inicio de la columna: no escribo porque sea de una parte u otra, sino porque la realidad nos lo indica.

Su equipo en el terreno, su directiva en las oficinas, su mentalidad en su entorno y su "ideología" de querer jugar con el mayor número de mexicanos, con jugadores de cantera y sin gastar en jugadores estrella, van cada torneo orillando a este equipo a un barranco que lo ha tumbado del pedestal donde ha estado durante décadas.

Fuera de opiniones, es mejor irnos a los datos duros que envuelven a los otrora gloriosos Pumas de la UNAM.

¿Tienen dinero?... No.

¿Tienen jugadores importantes?... No.

¿Contratan extranjeros de primer nivel?... No.

¿Tienen resultados?... No.

¿Son equipo top 5 de México?... No.

¿Su ideología está en vías de cambiar para mejorar?... No.

"Es un sacrilegio el pensar que Pumas se maneje como Tigres. Somos orgullosamente de la UNAM", dijo recientemente un directivo de este equipo, en alusión a que no podrían pertenecer a una empresa, "¡cómooo, ni pensarlo!", algo que a Tigres sí le ha dado resultado.

Por eso repito la pregunta anterior: ¿Su ideología está en vías de cambiar para mejorar?... No.

Ideología que mata

Ellos, desde su presidente, desde la UNAM, desde su DT, se mueren con la suya.

Días antes de que comenzara el torneo, su presidente Rodrigo Ares de Parga declaró muy convencido que traía la varita mágica:

"A Pumas le va a ir muy bien. Demostraremos que sí se puede con la mayoría de mexicanos, con 5 o 6 extranjeros máximo y con mínimo 9 jóvenes que vamos a subir de cantera. Demostraremos que sí se puede competir y buscar el título de esa manera".

Éso, palabras más palabras menos, pero con esa esencia, lo declaró alrededor del 19 de julio de este año.

¿Dónde están los Pumas de la UNAM?... en el último lugar general de la Liga MX, eliminado de la Copa MX, sin aspiración alguna de pasar a la Liguilla faltando aún 6 juegos por celebrarse y con un equipo que pudiera incluso perder el resto de sus partidos.

La actualidad del futbol ha erradicado y enterrado frases clichés de otros tiempos, de los años 70, 80, 90 y que Pumas cree que aún los pueden sacar adelante.

"Queremos jugadores que le echen ganas", "jugadores que sientan la camiseta", "jugadores que vengan de la cantera", "es mejor tener un equipo con base de mexicanos", "nosotros no gastamos, los hacemos en casa", "producimos jugadores para la Selección Nacional" y algunas otras más.

Actualmente se gana con buen trabajo como equipo y con jugadores premium, de calidad, con extranjeros que vengan a hacer diferencia.

¿Qué tiene Pumas de todo eso que les he mencionado?... poco o nada.

No tiene mexicanos que hagan diferencia, con personalidad, no tiene extranjeros de nivel top, no tiene dinero para contratar, no tiene afición que aporte con entradas al estadio, no tiene patrocinios que le paguen lo que se dice que vale la camiseta, no tiene resultados, es más, no tiene ni su mayor presunción, que es jugadores de cantera, ni eso tienen ya, y no tienen aspiraciones a ser mejores.

Esto no es una opinión venida de Monterrey por ser de Monterrey. La afición de tribuna cree que se escribe en contra de un equipo porque "te cae bien o mal", lo cual es falso.

Las opiniones se discuten, se rebaten... pero los datos duros, las cifras, los números y las realidades cuantitativas, ésas jamás.

Como la novela

Pumas es históricamente un grande, sí, porque así lo dicen sus títulos, sus participaciones, sus jugadores que ha sacado de su cantera, y por algo estoy tocando el caso de este equipo (si fuera un Puebla o Morelia pues nadie se ocuparía).

Sí fue un grande, pero nada de eso juega en la actualidad. Quien se escude en eso, estaría siendo parte de la mediocridad que vive ese equipo.

Pumas, un equipo que daba temor a sus rivales y gusto verlo jugar, ahora sólo produce tristeza y nostalgia.

Yo me quedo con aquellos Pumas del Puma grande en el pecho.

PD: "Lo que el viento se llevó", de Margaret Mitchel.

Mail: sancadilla@elnorte.com
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