jueves, 19 de octubre de 2017

Ganar ya no es suficiente



Por: Mario Castillejos | 19-10-2017

En el contexto de los abucheos que recibieron los Tigres en pleno partido frente al Veracruz existen dos factores detonantes: uno, el desempeño futbolístico del propio equipo y, dos, el funcionamiento arrollador del rival más incómodo.

Señores, a diferencia de las generaciones pasadas, para el aficionado regiomontano de este milenio ¿la manera de cómo juega su equipo, importa y bastante?

Parece que sí, porque no obstante que los Tigres lleven el 61 por ciento de rendimiento, el masivo reproche se da cuando su equipo acumula la mejor campaña "en puntos" de los últimos nueve torneos (Clausura 2013, Jornada 12, 28 puntos).

Ni para qué alarmarse, porque el aficionado de cualquier rincón del mundo siempre se ha alimentado comparando a su equipo con el resto, incluso con el pasado de su propio club que, a su vez, tampoco lo llenó porque lo comparaba con los momentos que habían de llegar.

Es más, ¿quién está satisfecho con la vida que vive? Así somos y ésa es nuestra escénica. Y el futbol ni remotamente es un lugar exento a estos sentimientos.

El ejemplo de que por sistema todos comparamos, lo tenemos en las últimas declaraciones de Damm y Jesús Dueñas: "No tiene nada de sobresaliente terminar en primer lugar, luego en Liguilla ganarles 6-1", haciendo Jürgen alusión al pasado inmediato.

O la de Dueñas, cuando calculó que al Monterrey le estaban marcando muchos penales a favor, como si éste fuera el factor que ha provocado el desigual desempeño entre ambos.

Lo más interesante del asunto es que ahora los Tigres son criticados porque juegan mal, no obstante que ganan, cuando antes eran criticados cuando jugaban bien y no ganaban. Total, en esto de los sentimientos siempre hay que reprochar lo que no nos dan.

Pasemos a la segunda causa: Rayados y el futbol "minimalista". Y lo llamo minimalista porque en su estilo se reduce todo a lo esencial, despojando los elementos sobrantes como la tenencia y el exceso de pases.

En otras palabras, el Monterrey elabora un gol con parámetros de Twitter (144 caracteres), mientras que los Tigres lo intentan en prosas de una hoja.

En fin, no es un estilo u otro. Aquí sólo pesa una percepción por comprobar: ¿cuál de los dos llegará más lejos? Hoy el Monterrey luce invencible, de hecho va invicto. Mientras que Tigres batalla para ganarle hasta los más débiles. Como si padecieran menopausia.

Al hacer el ejercicio de los jugadores Rayados que podrían ser titulares en Tigres, hace cinco meses calculábamos que sólo uno o dos. Pero ahora, tranquilamente podríamos hablar de hasta 9 o 10. La pregunta es: ¿en cinco semanas seguiremos pensando igual? Interesante.

PD. De la rivalidad no puede salir nada hermoso y del orgullo nada noble.- John Ruskin.

Lo escrito, escrito está.
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