lunes, 6 de noviembre de 2017

Son más los buenos



Por: Mario Castillejos | 06-11-2017

No dejen de viajar por toda nuestra República enfundados en la camiseta de sus equipos preferidos. Nuestro País es maravilloso, repleto de millones de buenos ciudadanos y el futbol es un magnifico conducto para forjar lazos entre la familia y la sociedad.

Señores, sólo me puedo declarar categóricamente en contra de las palabras que a título personal expresó quién está a cargo de la administración, servicio y seguridad del Estadio BBVA, Tonatiuh Mejía: "No vayan a otros estadios y disfruten en compañía de sus familias en su casa, mientras que como País no tengamos ese civismo que se requiere".

Y estoy en contra porque son muchos, pero muchos más, los buenos aficionados que junto a sus hijos y amigos sábado a sábado conviven en todos los estadios mexicanos en armonía.

Puedo entender la psicosis de algunos y también la visón de otros, pero la realidad no es la que expone el ejecutivo Mejía, quien de manera drástica, encabeza la implementación de medidas represivas que atentan contra el más fundamental de nuestros privilegios: igualdad de trato.

Y si agachamos la cabeza y nos refugiamos en nuestras casa como nos lo sugiere Tonatiuh, ¿cómo y quién arreglará las cosas? ¿o estamos condenados a esconder nuestras preferencias?, ¿condenados a huir de los estadios? ¿huir del País? Esto no es un tema menor.

Nadie quiere violencia, pero tampoco nadie quiere ser tratado como desigual.

Club de Futbol Monterrey, Femsa, me dirijo a ustedes con la siguiente reflexión:

La represión sólo generará más violencia. Sobre todo, si ésta, lejos de ir dirigida a individuos específicos, va sobre géneros (Rayados o Tigres). Así es como a lo largo de la historia se han detonando las guerras civiles. Y no exagero.

Cuidado, porque el que tiene el poder, tiene el arma de represión de una clase sobre otra.

Señores, mejor fortalezcan el hilado social con medidas que unan y no distancien. Medidas que concienticen, porque de lo contrario, le están fallando a la sociedad. ¿O cuál fue el objetivo para incursionar en el futbol?

Y si es en los momentos apremiantes cuando más se deben aferrar y no alejarse de sus valores como institución, yo les reclamo que les ha faltado enfatizar entre todos sus aficionados el ideario de Don Eugenio Garza Sada. Pero en cambio, se la pasan renovando y renovando las medidas para entrar a su estadio.

Esta es la verdadera misión: inculcar entre sus seguidores el "reconocer el mérito de los demás", dándole la mano al aficionado que hoy nos venció. "Controlar el temperamento" en la tribuna.

Quien sea incapaz de dominar sus propios impulsos y expresiones, no puede ser digno seguidor del equipo. "Nunca hacer burla", un sarcasmo jamás cicatriza, que sea el marcador el que diga todo. "Ser tolerante", "ser cortés" a los comportamientos de los aficionados visitantes.

No abandonen el legado. Muéranse infundiéndolo entre sus seguidos. Incluso fracasando contra la no violencia.

Y si triunfaron con el "tome con moderación", antes de reprimir la venta a nivel nacional, ¿por qué en este caso no hacen lo mismo?

Aficionado de cualquier equipo, entendamos que estas son las reglas: "Reconocer la victoria del rival", "controlar el temperamento", "no burlarse", "ser tolerante", "ser cortés", porque aun tienes el derecho de disfrutar el futbol con la camisa de tu equipo puesta en cualquier lugar del mundo. ¿No lo crees?

PD: Qué fácil hubiera sido para la estadounidense de color, Rosa Parks, quedarse de pie ese día en ese camión. Pero no lo hizo, y los muros de la segregación se vinieron abajo. Y no exagero.

Lo escrito, escrito está.
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